La inteligencia artificial dejó de ser un experimento de laboratorio para la banca latinoamericana. Cada vez más instituciones financieras de la región la están incorporando en sus procesos de captación, conversión y toma de decisiones, y los resultados comienzan a ser contundentes: entre el 40% y el 55% de las ventas bancarias de América Latina ya se generan a través de canales digitales.
Así lo recoge un informe de Boston Consulting Group (BCG) titulado “Del Marketing Digital al Agentic Marketing”, que analiza casos reales de la región. El ejemplo más llamativo viene de Chile, donde un banco logró elevar en 69% sus ventas digitales y amplió en 15 puntos porcentuales la participación de estos canales. El secreto no fue una gran campaña publicitaria, sino más de 20 experimentos corridos en paralelo que permitieron ajustar la estrategia casi en tiempo real.
Centroamérica también acelera
La experiencia chilena no es aislada. En Centroamérica, otro banco consiguió triplicar sus ventas digitales de tarjetas, elevó la participación de ese canal del 20% al 43% y aumentó en 86% la activación de cuentas durante su proceso de transformación. Un tercer caso analizado por BCG muestra un incremento de 60% en las ventas digitales y una expansión de 30% en la cartera incremental, gracias a combinar datos, automatización de audiencias y una visión integral del cliente.
El concepto que impulsa este cambio es el llamado “Agentic Marketing”: un modelo de operación en el que agentes especializados de inteligencia artificial pueden ejecutar, recomendar y modificar acciones comerciales de manera continua, aunque siempre bajo supervisión humana. La información obtenida durante el proceso se usa para ajustar contenidos, audiencias, medios y estrategias de conversión.
Cifras que rompen esquemas
BCG reporta incrementos de hasta cuatro veces en las ventas digitales, reducciones de 30% en el costo por adquisición y tasas de conversión que llegan a duplicarse en distintos bancos y mercados. En algunos casos, el impacto alcanzó unos 350 millones de dólares en ingresos incrementales. Además, la velocidad de aprendizaje de los equipos se multiplica entre 10 y 20 veces, mientras que el costo de los experimentos cae entre 50% y 80%.
La transformación también llega al punto de entrada de los consumidores: los modelos de lenguaje se están convirtiendo en la nueva puerta de búsqueda de información sobre productos y servicios. El tráfico hacia sitios web procedente de estas herramientas se multiplicó por cinco en el último año, y las empresas que aplican estrategias de optimización para motores generativos reportan hasta siete veces más visibilidad.
Para avanzar hacia este modelo, BCG plantea trabajar en tres frentes: redefinir las funciones para que los equipos supervisen a los agentes manteniendo el criterio humano en marca y cumplimiento; conectar flujos que hoy operan por separado; e incorporar capacidades de IA generativa sobre las plataformas y datos existentes, con énfasis en la trazabilidad y el control.
Fuente: Infobae